LOS BUENOS HOMBRES y MUJERES

El término cátaros (cuyo significado griego es puros) fue asignado por aquellos mismos quienes les llevaron a las hogueras. Ellos no se nombraban a sí mismos de ninguna manera, entre la gente fueron sencillamente conocidos como los buenos hombres y buenas mujeres ("els bons homes" y "bones dones"). 

No tiene vinculación con las diferentes instituciones religiosas así como tampocose refiere únicamente con el movimiento que tuvo lugar en un periodo limitado histórico del pasado.

Es un modo de vida, una forma de ser y una forma de concebir el mundo y convivir en él.

Históricamente constituyeron una civilización única que encontró millones de seguidores por todo el mundo: más de 50 millones que se extendieron por España y toda Europa.

Actualmente no contemplamos solamente el movimiento espiritual de la Europa occidental medieval que cayó bajo los golpes de las cruzadas, sino que comprendemos la espiritualidad original del amor puro y la libertad plena presente por toda la tierra. Su base estaba formada por la certeza absoluta de que la divinidad reside en el interior del hombre y que el hombre en su esencia es bueno. Esta certeza, que compartían muchas civilizaciones del pasado, tiene bases y raíces históricas, pero su resolución está en el presente y  futuro.

Esta espiritualidad es ajena al dogmatismo y al espíritu de la rutina ritualista. Abre el potencial de la ascensión espiritual, que permite superar los límites alcanzar la vida auténtica.

Vivimos según los estatutos del univérsum, la bondad extralimitada, la pureza perfecta, el amor sagrado, la paz eterna, la sabiduría superante, y la defensa de la verdad. 

En todos aquellos lugares donde florecion los buenos hombres y buenas mujeres las personas vivían en sociedades adelantadas a su tiempo, con una prosperidad material y espiritual que no conocían sociedades feudales vecinas.

En Cataluña vivieron los últimos perfectos cátaros, como Guillem de Bélibaste: quemado en la hoguera en el castillo de Villerouge-Termenés en el año 1321. Antes de morir formuló su conocida profecía:  

Dentro de 700 años el laurel reverdecerá. 

Cuando los mártires eran ejecutados decían: 
"El laurel se ha marchitado. El puro amor se apaga." 
Pero tenían la certeza de que un día el laurel reverdecería.

Del movimiento histórico cátaro, en realidad, no quedó nada: fue borrada su misma memoria. En las hogueras murieron todos los que simpatizaban con ellos. Fruto de esto es que la mayoría de las memorias y crónicas históricas sobre ellos están terriblemente deformadas. Se ha conseguido imponer una visión falsa, negativa (de herejía o sectarismo) sobre ellos. 

Aparentemente sufrieron una derrota, pero espiritualmente vencieron. No se consiguió doblegar su voluntad, ni su espíritu de amor a la libertad.

La base de su práctica era la catarsis: la completa y profunda purificación o limpieza del interior para hacerse un ser absolutamente feliz y libre.

Basaban su espiritualidad en el conocimiento del amor, contraponiendo el miedo, afirmando que el hombre cambiará sin violencia, únicamente con la fuerza del puro amor.

Enseñaban que en un origen las almas provienen de un Padre y Madre del Puro Amor, infinitamente bondadosos y misericordiosos, no castigadores, representados en miles de nombres e imágenes en las diferentes culturas existentes en la Tierra (como Padre Sol, Ra solar, Ahura Mazda, Visheni, Madre Tierra, Artemisa, Deméter, Makoshi, Cibeles, Fátima Az-zahrá, Marí, Guan Min china, etc.). 

En cualquier época, encontrándose en ocasiones bajo opresión, ha existido la espiritualidad auténtica que poseía el conocimiento ilustrado del semblante verdadero del amor. 

Podemos oír perfectamente el eco de su voz en los arquetipos originales de los pueblos y culturas grabados en leyendas y poemas. Así fue en la Babilonia antigua, Egipto y la Atlántida legendaria, que dejaron una memoria en la cultura de la Hélade. Así fue en la vida de Buda, de Zoroastro, de Mahoma, de Maní y del mismo Cristo

El origen de esta espiritualidad es más antiguo que esta civilización actual, está más allá del tiempo y de su espacio. Esta espiritualidad abre las puertas hacia un mundo de bondad, igualdad, fraternidad y libertad, un mundo capaz de volver a sus hermosos orígenes gracias a la recuperación de los valores originales inherentes al ser humano. Su origen es la galaxia del sol de Minné en el Cenit, el verdadero origen de cada alma, un origen donde no existía ni muerte, ni enfermedad, ni sufrimiento de ningún tipo; un origen donde solo existía el puro amor.

En su momento los buenos hombres hicieron una grandísima contribución a la cultura europea, cimentaron las bases de sus logros más eminentes: Ramón Llull, Leonardo da Vinci, Miguel de Cervantes, Shakespeare, Voltaire o Beethoven son algunos de sus representantes más brillantes.

La verdadera revolución se da primeramente en el interior de la persona; solo entonces tiene su reflejo en lo exteriorSi se aprende a vencer en lo interior con la bondad desbordante, el hombre se hace mil veces más bondadoso que antes. 


En verdad, de la vida de un solo hombre depende todo el mundo. Un solo ser humano puede cambiar el destino del mundo. Tanto vale la vida del ser humano. 

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